jueves, 3 de diciembre de 2009

Gafapastas, modernikis y demás fauna ibérica




La escena es la siguiente:

Estás sentado, tomándote una cerveza en una mesa del bar con unos colegas. Habláis de fútbol, de tías y de tonterías y os descojonáis de risa. De repente, uno de ellos/as pregunta:

-Oye chicos, ¿vosotros que opináis del materialismo dialéctico?

No puedes evitar soltar una impresionante carcajada. Cuando levantas la vista tienes a todos tus compañeros clavando su mirada en ti, como si te estuvieran diciendo “Tío, ¿Cómo te atreves?”

En ese preciso momento, la conversación desemboca en algo que más bien parece un coloquio entre Punset, Luis Eduardo Aute, Lars Von Trier y tú, que sientes estar en el papel de Belén Esteban en un debate que, en cualquiera de los casos, no tiene ni pies ni cabeza.

Es entonces, y sólo entonces, cuando comprendes el verdadero poder del gafapasta: hacer que la gente haga saber que no tiene ni puta idea de lo que habla, aunque hable. De esta manera empiezas a ver como de la boca de cuatro garrulos salen conceptos como: “sinopsis”, “estetoscopio”, “nuclear”, “consumismo”, “globalización”, “política” etc. etc.

Asombrado, miras a todas partes y tratas de evadirte intentando recordar alguna melodía de los 80. Estás perdido.

Pero pronto asoma por tu cabeza una idea, una forma de intentar librarte de semejante atrocidad. Decidido, das un golpe en la mesa, y con todo tu convencimiento exclamas:

-¡A mi me la suda!

Y, si con esto no consigues pararlo, entonces sí estás perdido. El gafapasta te ha vencido y lo mejor que puedes hacer con tu vida es terminarte esa cerveza y forzar la táctica 3.21-A del manual del guerrero: la retirada estratégica.

A pesar de todo, el del gafapasta es el mal menor, pues en la mayoría de los casos (y por suerte) no es tomado en cuenta por parte de sus contertulios que se limitan a mandarlo a tomar por culo con toda la educación. El verdadero mal personificado es el moderniki, ese tipo que viste con una palestina, una chilaba y una camiseta en la que pone CUBA, pero que compra en El Corte Inglés, tiene un ipod 4G y vive en una mansión con nombre propio.

No es difícil escuchar verdaderas perlas a estos tipos, como por ejemplo que el voto para las elecciones nacionales debería estar justificado con un “test de inteligencia” a pesar de que eso crease ciudadanos de primera y de segunda, supuestamente todo lo contrario a lo que ellos defienden. Tampoco es extraño oír como analizan tu personalidad a través de las enseñanzas de la profunda y milenaria psicología del Feng Shui, aunque esta doctrina se base principalmente en algo tan banal como la estética.

Así pues si alguna vez os encontráis con alguno de estos señores, lo mejor que podéis hacer es decirles que sois miembros del Bloj y que vuestra religión os impide escuchar cualquier tipo de sandeces. Entre tanto, nosotros queremos dejarles un regalito a todos. Dedicado a los gafapastas, los progres, los modernikis y los alternativos del universo conocido:


2 comentarios:

Mr . A dijo...

Respecto al tema del gafapastismo , o gafaplastismo como me gusta llamarlo existen varios fenómenos ,esta el gafapasta reconvertido , ese que ayer veía películas de Bud Spencer y hoy reniega de todo eso solo por bienquedar , y luego esta el que no tiene ni puta idea de un tema , de cine , o de libros por ejemplo , y entonces para no tener que desarrollar verdadera afición por el tema se lee los cuatro libros recomendados por los mismos intelectuales de siempre , y del resto de literatura dice que es todo una mierda , o que es comercial , y así se evita tener que desarrollar verdadero conocimiento de un tema .

Pasa lo mismo con el cine, cundo voy a la filmoteca me encuentro a cierta gente tan dispuesta a tragar con todo, solo porque ha sido reconocido por un ente a priori cultural, aunque nos estén sirviendo pura mierda.

Otro de mis favoritos es el que habla de la supremacía de ciertas formas de arte sobre otras, es decir kiss fm, nunca podrá competir con radio clásica porque es una forma de arte musical inferior y punto (verídico, así me lo dijeron), algo que me desconcierta ya que si el pop es una forma de arte inferior porque se sigue haciendo ¿por que a la gente le llega? , desde luego hay cosas que no se entienden, pasa lo mismo con el cine, ¿es una forma de arte inferior el cine de hostias que el drama? , pues la verdad no lo creo. Lo peor de esta gente es que desearía que viviésemos en un mundo onde solo existe la forma de arte elevada que a ellos les gusta, o peor, es que realmente en el fondo no les gusta y no sienten ninguna pasión por el tema.

Respecto a los debates filosóficos sobre la vida, tengo que decir que he encontrado siempre mas sabiduría vital en la barra de una bar, o en la esquina de una discoteca que en una tertulia gafapastil, donde por cierto, siempre tienen que sacar a reducir a Woddy Allen, un tipo que hace tiempo que ha demostrado que no sabe nada de la vida ni del amor (hay queda esa).

Super Timor dijo...

El gafapastismo es todo un mundo por descubrir. Nunca sabremos todo lo que quisiéramos sobre estos tipos que se esconden en los sótanos de las bibliotecas municipales.

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